** Exposición será dedicada a la memoria de Constantino Cabello (1974-2020), diseñador, ilustrador digital, integrante del TGE desde 1995 y maestro de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM

** Se exhibirá del 5 de junio al 10 de julio en la Galería La Resistencia, ubicada en Cuba 34, Centro Histórico 

n 47 años han pasado muchas cosas. Pero para las luchas libertarias de América Latina y el mundo, con sus exigencias de justicia, nunca hay descanso. El mundo se abrió, reivindicando la gráfica de siglos anteriores, a un prisma donde toda disidencia ha tenido su representación, así surgió una gráfica que, refrendando su origen, acompañó a los movimientos sociales, durante los siglos XX y XXI.

Motivo de celebración y homenaje son los 47 años de un pilar señero de la gráfica social en México: el Taller Gráfica Espiral (TGE), fundado por los artistas visuales Raúl Cabello y Ana María Iturbe. Como otras familias de artistas, la tradición de esta gráfica la continuaron sus hijos Constantino (1974-2020) y Gauguin. Por eso es que del 5 de junio al 10 de julio, la Galería La Resistencia albergará una muestra del trabajo de este casi medio siglo con serigrafías y litografías, realizadas en diferentes etapas de este taller. La muestra será inaugurada el sábado 5 de junio, a las 18:00 horas, en el especio ubicado en Cuba Núm. 34, Col. Centro.

Esta muestra estará dedicada a la memoria de Constantino Cabello Iturbe (1974-2020), reconocido diseñador gráfico, ilustrador digital, integrante del TGE desde 1995 y maestro de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM.

El investigador y crítico de arte Alberto Híjar escribe: “Gráfica Espiral es un acontecimiento gráfico ejemplar desde los años setenta. Propició el auge de la serigrafía inspirado en el esplendor del cartel cubano y el polaco. Celebró triunfos y duelos, protestas y organizaciones con representaciones como la de Marx como colorido personaje para dar a entender la vida como revolución, o como el logo que representa al Comité 68 Pro Libertades Democráticas”. 

El teórico, cuyo trabajo se ha destacado en la historiografía del arte y la relación entre política y arte, señala: “La forma del taller adquirió dimensión histórica no solo por los temas, sino por su tratamiento, tal como puede verse en el montaje de Constantino Cabello sobre el 68. La familia Cabello-Iturbe se consolidó por el trabajo libertario. Comunistas sin partido, atendieron colectivos, compañeras, individuos, maestras tan grandiosas como la inolvidable Elizabeth Catlett. Han probado la necesidad de apropiarse las técnicas tradicionales, la litografía en especial, para actualizarlas y concretar modos de producción perfeccionados por y en el taller por Raúl Cabello, Ana Iturbe, Constantino, Gauguin, y ahora Abby (hija de Gauguin) con sus nueve años de edad y ya en acción.

Raúl Cabello redimensionó la práctica litográfica en México, pues después de convertirse en el maestro del taller de litografía de la Academia de San Carlos en 1974 y ante la necesidad de incrementar formatos más grandes y la carencia de piedras de impresión de otras dimensiones, implementa el uso de la lámina litográfica de aluminio, de fácil adquisición en México y de diversos tamaños; ligera y dúctil abrió nuevos caminos a la práctica litográfica, logrando impresiones de gran calidad y en formatos diversos.

Cabello ha vinculado la exploración de la litografía a partir de diversas técnicas y matrices planográficas con el quehacer artístico de esta disciplina y la necesidad de difundirla como una expresión gráfica que enriquece el lenguaje artístico.

El Taller Gráfica Espiral que el maestro Raúl Cabello y la maestra Ana María Iturbe fundaron constituye una aportación innegable a la vigencia de las artes gráficas de nuestro país. Muchas de sus propuestas son reconocibles como símbolos de una lucha social legítima y necesaria. Hoy por hoy, las huellas de esta gráfica están en las calles y en la vida cotidiana, acompañando siempre los empeños por un futuro distinto, donde las voces diversas sean reconocidas con justicia y equidad.